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Cómo hacer el cierre de caja de un kiosco

El cierre de caja es comparar el efectivo que hay en el cajón con el que tendría que haber. Bien hecho lleva unos minutos y te dice, todos los días, si la plata del turno está completa.

En un kiosco pasa mucha plata chica por el cajón: vueltos, pagos a proveedores, retiros del dueño, alguna devolución. Si al final del turno no se cuenta y se compara, una diferencia de un día se mezcla con la del siguiente y ya no hay forma de saber qué pasó. El cierre de caja sirve para eso: cerrar cada turno con su cuenta.

1. Empezar con un fondo contado

Todo cierre empieza al abrir. Antes de la primera venta, contá el cambio que hay en el cajón y anotalo: es el fondo inicial. Si el turno anterior dejó $20.000 para cambio, el turno nuevo arranca con esos $20.000, contados de nuevo por quien entra.

Contar el fondo al abrir es lo que permite que cada turno responda solo por lo suyo. Si no se cuenta, un faltante de la mañana aparece en la caja de la tarde.

2. Anotar toda la plata que sale o entra sin ser una venta

La mayoría de las diferencias no son robos: son movimientos que no se anotaron. Durante el turno, registrá cada vez que sale o entra efectivo por otro motivo que una venta:

Cada uno con su importe y su motivo. Al cerrar, estos renglones son los que explican la cuenta.

3. Separar los medios de pago

En el cajón solo hay efectivo. Lo cobrado con tarjeta, con QR o por transferencia no se cuenta ahí: se controla contra el resumen de la tarjeta o de la cuenta. Por eso cada venta tiene que quedar anotada con cómo se pagó, y si fue una parte de cada forma, con los dos importes.

Un cobro con tarjeta anotado como efectivo es una de las causas más comunes de que «falte plata» que en realidad nunca entró al cajón.

4. Calcular el efectivo que tendría que haber

Con todo anotado, la cuenta es esta:

Fondo inicial
$20.000
+ Ventas cobradas en efectivo
$85.400
− Pago al proveedor de bebidas
$15.000
− Devolución en efectivo
$1.200
= Efectivo que tendría que haber
$89.200

Ese número, el efectivo esperado, es contra el que se compara lo que hay en el cajón.

5. Contar el cajón con método

Contá todo el efectivo, billete por billete, separado por valor y de mayor a menor. Anotá cuántos hay de cada uno y sumá. Si te interrumpen, empezá de nuevo esa pila: un conteo apurado genera diferencias que no existen.

Escribí lo que contaste de verdad, coincida o no con lo esperado. Ajustar el número «para que cierre» esconde el problema y lo hace más difícil de encontrar al día siguiente.

Cierre a ciegasSi cierra un empleado, es mejor que cuente sin saber cuánto debería dar. Así lo que escribe es lo que hay, y no lo que espera encontrar. El dueño compara después.

6. Si hay diferencia, revisar en este orden

  1. Movimientos sin anotar: un pago a un proveedor, un retiro, un gasto chico.
  2. Medios de pago mal anotados: una venta con tarjeta o transferencia cobrada como efectivo, o al revés.
  3. Devoluciones: plata devuelta a un cliente que no quedó registrada.
  4. Vueltos: un billete confundido (un billete de $10.000 tomado por uno de $1.000 da $9.000 de diferencia).
  5. El conteo: volvé a contar antes de dar por buena la diferencia.

Si después de revisar sigue habiendo diferencia, anotala tal cual. Una diferencia chica y aislada pasa; la misma diferencia todas las semanas, en el mismo turno, es una señal para mirar de cerca.

7. Guardar el cierre

Dejá por escrito cada cierre: la fecha, quién abrió y quién cerró, el fondo, lo esperado, lo contado y la diferencia. Con eso, a fin de mes podés ver qué turnos cierran justo y cuáles no. Y no lo corrijas después: si algo estaba mal, se anota la corrección aparte.

Con SimpleStock, la cuenta la hace el sistema

En SimpleStock, el fondo se escribe al abrir la caja, cada venta queda con su medio de pago y los pagos o retiros se registran como movimientos de caja. Al cerrar, contás el efectivo, lo escribís y el sistema calcula lo esperado, registra la diferencia y arma el comprobante del turno. Según los permisos de cada persona, el cajero cierra viendo el número o a ciegas. Una caja cerrada no se puede reabrir ni corregir.

Cómo es el cierre de caja en SimpleStock

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